Seguridad al subirse al coche.
Hemos visto en las películas escenas de choques, accidentes y percances viales; en algunas tomas vemos cuando la bolsa de aire se dispara y evita que el conductor o conductora golpeen contra el volante o tablero. Y cuando se ve que el vehículo se impacta, vuelca y tras varias vueltas espectaculares se detiene, miramos a quien conduce quitarse el cinturón de seguridad con algunos trabajos y sale por la ventana solo con pequeños golpes.
Gracias al cine podemos "ver trabajar" dos elementos de seguridad en un coche; quienes han vivido en carne propia una situación similar nos aconsejan usar siempre el cinturón, gracias a ello viven para contarlo.
Conducir con los cinco sentidos (hasta con el sexto sentido cuando percibes que otro vehículo frenará o se meterá sin previo aviso) es uno de los pilares de la seguridad vial y nos da la confianza de acelerar cuando llevamos prisa y maniobrar hábilmente entre el tráfico para llegar más pronto.
Sin embargo, existen una serie de reglas o hábitos que cualquier persona al volante podemos adoptar e incrementar nuestra seguridad al conducir: nuestra postura antes de encender el motor.
El especialista y periodista en autos Sergio Oliveira comenta en su artículo "Malos hábitos al volante" que nadie nos ha enseñado a sentarnos correctamente para conducir. Menciona algunas técnicas que podemos aplicar hoy mismo:
1. Espalda pegada al respaldo, alinearlo derecho - ni muy atrás ni muy adelante, recto de preferencia -.
2. Las dos muñecas arriba del volante y los brazos ligeramente doblados - recorrer el asiento -.
3. Al acomodar los brazos como en el punto dos, las piernas estarán flexionadas - esa es su postura adecuada -.
4. Acomodar los espejos laterales más allá de ver la parte posterior del vehículo - al no aparecer el propio vehículo, se amplía el cambio de visión -.
5. Con lo anterior, ajustar y dejar la tarea al espejo retrovisor de mirar completamente el medallón - observar directamente lo que hay detrás -.
Si buscamos en internet "posición correcta al volante", conoceremos además:
- La posición de la cabecera - más alta que nuestra nuca para prevenir latigazo -.
- La altura del asiento -- que no pequen los muslos al volante al conducir o maniobrar -.
- Las manos al volante - ni juntas en la parte superior, ni a los lados completamente, como en los extremos de una V imaginaria -.
Si elegimos cambiar y ajustar nuestra postura puede ser un buen acierto en caso de choque o siniestro. Ya el seguro se encargara de pagar los daños, o el hospital o al abogado o indemnizar a quienes hayamos agraviado.
Fuente citada, periódico El Informador, suplemento autos, 19 de febrero de 2018. Fotos cortesia de pixabay.com
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